As Old As Time: A Twisted Tale vol. 1, reseña — La maldición tiene nombre de madre
As Old As Time llega a España en 2026 con una pregunta que nadie se había planteado en treinta años de La Bella y la Bestia: ¿y si la hechicera que maldijo al príncipe fuera la madre de Bella? Planeta Cómic trae esta adaptación manga de la novela de Liz Braswell en dos tomos, con guion de Beatrice Bassoli y Francesca Siviero y arte de Chiara Bracale y Rossella Gentile. Un proyecto que parte de Disney pero que tiene más ambición de la que su sello suele prometer.
Qué es Twisted Tales y de dónde viene As Old As Time
La colección A Twisted Tale arrancó en 2015 bajo el paraguas editorial de Disney con una premisa fija: coger una película clásica, retorcer el punto de giro central y ver a dónde lleva el hilo. As Old As Time, tercer volumen de la saga literaria, apareció en 2016 y es una de las entregas más recordadas por los fans de la línea precisamente porque el giro que propone no es cosmético. No cambia un final ni añade un personaje secundario. Toca directamente el origen del conflicto y lo reescribe desde la raíz.
La novela de Liz Braswell tardó casi una década en dar el salto al formato visual. La adaptación manga, publicada originalmente por Panini en el mercado anglosajón en 2025, llega ahora a España en mayo de 2026 de la mano de Planeta Cómic, dentro de su línea Disney Manga. La serie queda cerrada en dos tomos que recopilan los veintiún capítulos de la historia.
Argumento: cuando la maldición tiene historia propia
El volumen arranca prácticamente en el mismo punto que la película. Bella lleva tiempo viviendo con su padre Mauricio en ese pueblo de provincia que le queda pequeño, sin noticias de su madre desde que era niña. Mauricio no ha perdido la esperanza de que vuelva. Cuando el padre acaba encerrado en el castillo de la Bestia y Bella se ofrece como prisionera voluntaria, la historia parece seguir los carriles conocidos. Hasta que Bella toca la rosa encantada.
Lo que ve en ese momento cambia todo. Las imágenes que le llegan no son del príncipe ni del hechizo. Son de su madre. Y la revelación es contundente: la Hechicera que maldijo al príncipe, al castillo y a todos sus habitantes no es una figura anónima de cuento. Es Alicia, la madre de Bella, una mujer con un pasado y con una historia de veintiún años que tanto Bella como la Bestia llevan ignorando.
El giro narrativo tiene una consecuencia importante: Bella deja de centrarse en la Bestia para volcarse en descubrir quién fue realmente su madre. Esto es a la vez el mayor acierto del primer tomo y el elemento que puede desconcertar a quien llega buscando principalmente la historia de amor. La narración salta entre el presente y el pasado para contar en paralelo cómo Mauricio conoció a Alicia y cómo esa historia desemboca en la maldición. El resultado es una obra con dos capas temporales que se sostienen mutuamente: el thriller de misterio familiar en el presente y una historia de origen en el pasado que da contexto a todo lo que la película daba por sentado.
El arte de Chiara Bracale y Rossella Gentile
Chiara Bracale y Rossella Gentile son las responsables del apartado visual, y su trabajo merece atención aparte. El equipo artístico ha logrado mantener la identidad visual de los personajes clásicos sin caer en la copia inerte, integrando el lenguaje manga con los diseños originales de la película. La Bestia se mantiene cercana a su forma clásica, mientras que el resto de personajes reciben el tratamiento más explícitamente manga: Bella tiene la energía de una protagonista shojo sin perder su fisionomía reconocible, y Mauricio se beneficia del arquetipo del anciano excéntrico tan habitual en el medio japonés.
Lo que funciona especialmente bien es la gestión del tono. Las ilustraciones transitan entre momentos más ligeros y pasajes oscuros sin resultar intrusivo, y los diseños de personajes y escenarios contribuyen eficazmente a construir el mundo de la historia. Hay páginas de castillo con peso gótico real, y hay escenas del pasado de Alicia donde el trazo se abre y la luz entra de otra manera. No es un manga de acción de viñetas apretadas. Es una lectura pausada, con spreads que disfrutan del espacio y con una gestión de grises que sabe cuándo comprimirse y cuándo respirar.
Lo que funciona y lo que no termina de arrancar en As Old As Time
El primer tomo tiene que hacer mucho trabajo de establecimiento. Presenta a los personajes, introduce el giro, arranca la investigación de Bella y sienta las bases del flashback. Todo eso en 208 páginas que van a buen ritmo pero que inevitablemente dejan la mayoría de respuestas para el segundo volumen. Es una limitación del formato serial, no un defecto de guion.
Donde el guion de Bassoli y Siviero acierta es en no tratar el giro como un simple truco. Bella y la Bestia tienen que trabajar juntos para desenredar un misterio que lleva veintiún años construyéndose. Eso los convierte en aliados antes que en enamorados, lo cual es una dinámica menos convencional y más interesante de lo que el tono Disney haría prever. La tensión romántica existe pero no aplasta el relato de misterio, y eso es una elección que se agradece.
El punto más delicado es el ritmo de los flashbacks. El cambio de época funciona narrativamente, pero en algunos tramos la transición entre presente y pasado corta el impulso justo cuando la historia del castillo empezaba a cobrar velocidad. Es un problema de estructura, no de contenido, y es posible que el conjunto de los dos tomos lo equilibre.
La edición de Planeta Cómic
Planeta Cómic puso en circulación este primer tomo el 13 de mayo de 2026 en formato rústica de tapa blanda con sobrecubierta, a un tamaño de 12,8 x 18 cm y un precio de 9,95 euros. Son 208 páginas que entran bien en mano. El tamaño es el estándar de bolsillo que Planeta usa para buena parte de su catálogo manga, adecuado para una lectura de transporte pero que en páginas con mucho detalle ambiental obliga a trabajar la mirada. El segundo tomo, que completa la serie, debería llegar en los próximos meses.
La traducción al castellano funciona con fluidez, sin tropiezos terminológicos reseñables. Los nombres de los personajes mantienen la convención habitual de la franquicia en España: Bella, Bestia, Mauricio. Coherente con la edición local de la película.
Conclusión: para quién es As Old As Time vol. 1
Si conoces La Bella y la Bestia de memoria y alguna vez te has preguntado qué sentido tenía una hechicera que aparece cinco minutos para castigar a un niño caprichoso y luego desaparece de la historia, este manga te da respuestas que la película nunca se molestó en plantear. No exige conocer la novela original de Braswell; puede funcionar como puerta de entrada a ella.
Si lo que buscas es principalmente una historia de amor clásica Disney, el primer tomo puede decepcionar. El romance existe, pero ocupa menos espacio que el misterio familiar, y eso es una decisión deliberada de guion. El segundo tomo probablemente equilibre eso.
Para lectores habituales de shojo con componente fantástico o sobrenatural, el ritmo y el registro visual son completamente familiares. Para quien viene del fandom Disney y no lee manga habitualmente, la entrada es fácil: el lenguaje visual no impone barreras y la historia conecta directamente con algo que ya conocen.
As Old As Time vol. 1 no pretende sustituir a la película ni mejorarla. Es un what if construido con respeto al material de partida y con suficiente personalidad propia para justificar su existencia. Eso, tratándose de una licencia Disney, no es un resultado menor.
As Old As Time: A Twisted Tale, vol. 1
Guion: Beatrice Bassoli, Francesca Siviero | Arte: Chiara Bracale, Rossella Gentile
Basado en la novela de Liz Braswell | Editorial: Planeta Cómic
Precio: 9,95 euros | Páginas: 208 | En venta desde el 13 de mayo de 2026
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