Review Green Lantern Dark Panini: El horror llega a DC Elseworlds

La resurrección del sello Elseworlds no podía haber tenido un heraldo más lúgubre y, a la vez, fascinante. Olvida el brillo esmeralda de la voluntad inquebrantable y las patrullas espaciales; DC Elseworlds: Green Lantern Dark es una criatura de una naturaleza radicalmente distinta. Publicado por Panini en un contundente tomo cartoné que recopila los siete números de la serie limitada, este relato nos lanza de bruces a una Tierra postapocalíptica donde el mal no solo ganó, sino que se ha sentado a cenar sobre los restos de la civilización. La propuesta de Tate Brombal y Werther Dell’Edera se aleja del panteón heroico para abrazar el horror folclórico y la fantasía oscura, recordándonos por qué estas historias alternativas son el patio de recreo más necesario para una DC Comics que a veces peca de excesivo inmovilismo en su continuidad principal.

Portada del cómic Green Lantern Dark de Tate Brombal y Werther Dell’Edera editado por Panini Cómics.

El arranque del tomo es un ejercicio de atmósfera pura. Nos situamos en una Nueva Inglaterra aislada, asediada por la reina bruja Demona y sus hordas infernales. La premisa del héroe desaparecido que blande la mística llama verde funciona como el motor de una esperanza que se siente agónica. Aquí, Green Lantern no es un rango militar intergaláctico, sino un mito rural, una luz de gas que parpadea en mitad de una noche eterna. 

Brombal maneja con maestría el ritmo de la revelación, presentándonos a Rina Mori, una protagonista que se aleja del arquetipo de Hal Jordan o John Stewart. Rina no porta un anillo por elección ni por heroísmo innato; lleva el poder como una carga, casi como una maldición que la vincula más a figuras como Swamp Thing o Spawn que a un superhéroe convencional. Es una "heroína de horror" que desprecia su don, cuya fuente de energía no proviene de una batería en Oa, sino de una conexión visceral y traumática con los que la rodean.

La estructura del relato, sin embargo, sufre de cierta compresión narrativa hacia el final. Se nota que Brombal tenía mundo para veinte números y ha tenido que condensar la mitología de este nuevo run en apenas siete entregas. Aun así, la integración de elementos como el Batwraith —una versión espectral y caballeresca de Batman que habita una armadura vacía— o la conexión de Demona con el linaje de Morgana Le Fay, dota al conjunto de una profundidad que recompensa al lector que busca algo más que una simple pelea de monstruos. 

Portada del cómic Green Lantern Dark de Tate Brombal y Werther Dell’Edera editado por Panini Cómics.Portada del cómic Green Lantern Dark de Tate Brombal y Werther Dell’Edera editado por Panini Cómics.

El guion brilla especialmente en los momentos de pausa, en esas escenas alrededor de la hoguera donde el grupo de supervivientes, liderado por la joven y resiliente Lunette, reflexiona sobre la pérdida y la necesidad de mantener la llama encendida cuando todo indica que la oscuridad ha triunfado definitivamente

El trabajo de Werther Dell’Edera es, sencillamente, el alma de la obra. El dibujante de Hay algo matando niños traslada su trazo nervioso y su capacidad para lo grotesco a un universo que le viene como anillo al dedo. La narrativa visual de este recopilatorio no se entiende sin el uso expresivo de las sombras y el contraste que genera la llama verde. 

No hay aquí colores planos ni líneas limpias; el estilo de Dell’Edera, potenciado por la paleta de Giovanna Niro, apuesta por lo abocetado, lo sucio y lo vibrante. Especial mención merece el rediseño de Solomon Grundy, convertido en una fuerza de la naturaleza terrorífica, una masa de podredumbre que se siente física y amenazante en cada viñeta. 

Las splash pages no se usan para el lucimiento vacío, sino para subrayar la desolación de este mundo, donde incluso los antiguos dioses de la Liga de la Justicia han caído, dejando tras de sí un vacío que solo la magia negra y la desesperación parecen capaces de llenar.

Portada del cómic Green Lantern Dark de Tate Brombal y Werther Dell’Edera editado por Panini Cómics.Portada del cómic Green Lantern Dark de Tate Brombal y Werther Dell’Edera editado por Panini Cómics.

La edición de Panini en formato cartoné es el soporte ideal para disfrutar de la propuesta plástica de la obra. Con 272 páginas que mantienen la tensión de principio a fin, este tomo se aleja del "relleno" habitual de los eventos de la línea principal. 

Es una historia cerrada, autoconclusiva y con una personalidad visual arrolladora que justifica por sí sola su compra. No es un cómic de Green Lantern al uso; es una novela gráfica de fantasía oscura que utiliza la iconografía de DC para hablar de la resiliencia humana frente al abismo. Si buscas la épica espacial de los Green Lantern Corps, este no es tu sitio. 

Si, por el contrario, te atrae el horror atmosférico, el diseño de criaturas imposibles y una narrativa que no tiene miedo de mancharse de barro y sangre, Green Lantern Dark es la mejor puerta de entrada al nuevo sello Elseworlds. Es una obra que demuestra que, incluso en el más negro de los escenarios, la voluntad no es solo un color, sino el último refugio de los que se niegan a rendirse.