Yermo Ediciones nos presentaba entre sus jugosas novedades que salían a la venta a finales de abril del presente 2015, durante los cuales se celebraban el Saló del Còmic de Barcelona y las Jornadas Comiqueras la adaptación a novela gráfica de una de las space operas más famosas del fandom de la ciencia Ficción: BATTLESTAR GALACTICA.Una adaptación en clave steampunk que bajo el revelador título Steampunk BATTLESTAR GALACTICA 1880 recopilaba la serie de cuatro números del mismo nombre, publicada originalmente en USA bajo el sello Dynamite en noviembre de 2014.
Una muy original saga que se suma al cada vez más amplio universo steampunk que tan de moda se encuentra actualmente, transformando la historia de la serie al vapor gracias a los guiones de Tony Lee y el dibujo de Aneke, quién seguía los geniales diseños de personaje de Sergio Dávila.
Yermo es como ya comentábamos, la editorial encargada de haber traído la obra a nuestro país, en una edición en rústica de 168x257 mm. en cuyas 112 páginas a todo color hallamos, además de los cuatro números íntegros, una galería de diseños de Sergio Dávila que nos hará echar humo.
Las doce colonias contra los Cylon.
En 1978 nacía en USA la serie de televisión con mayor presupuesto de la época bajo el nombre de Battlestar Galactica (aka Galáctica, Estrella de Combate).
Esta franquicia de ciencia ficción cosecho un gran éxito a lo largo de su emisión gracias a su originalidad y planteamiento, provocando el nacimiento de todo un fandom que incluiría novelas, cómics y videojuegos entre otros, hasta verse relanzada en 2003 gracias a una nueva versión bajo el mismo título, que terminaría originando una precuela en 2010 llamada Caprica.
Ambas versiones (1978 y 2003) a pesar de sus diferencias compartían un nexo argumental en común que también podemos encontrar (salvo unas pequeñas diferencias) en esta revisión steampunk de Tony Lee:
La humanidad se encuentra establecida en las estrellas en lo que se conoce como Las Doce Colonias de Cobold. Dicha civilización se encuentra en un alto al fuego con una raza mecánica creada por ellos mismos llamados Cylon, quienes al inicio de la historia y gracias al científico Báltar, lanzan un ataque devastador contra las colonias humanas.
Un ataque tras el que la única esperanza de la raza humana es la Estrella de Combate conocida como Galactica, bajo las órdenes de Adama.
En la revisión de Tony Lee, la situación es harto similar.
La historia se sitúa justo tras una guerra contra la raza alienigena subterránea de los Oviones.
Para poder derrotar a sus enemigos, las doce colonias deciden crear bajo las directrices del Doctor Báltar - en colaboración con Iblis y los altos mandos - unos guerreros robóticos conocidos como Cylonicos.
Sin embargo, tras un genocidio que extermina a sus enemigos, las ambiciones de Báltar no se detienen, y tras volverse contra sus benefactores decide escapar con todo su ejercito metálico, tras lo que lanza sobre la colonia de Cáprica un ataque avasallador tomando como su fuerza de ataque principal los Centuriones, unos Cylonicos gigantescos.
El Archiduque Adama (governador de las doce colonias) se enfrenta a su enemigo a bordo de la Eternave Galactica, pero sus esfuerzos caen en saco roto cuando finalmente Báltar logra con sus tropas biónicas destruir por completo toda Cáprica, raptando en el proceso a su hijo, el valiente piloto Apolo.
Adama decide ignorar la perdida de su hijo para proteger al resto de colonias que aun se encuentran en pie, pero su hija Athena decide ignorar las indicaciones de su padre, partiendo en la búsqueda del único hombre capaz de rescatar a Apolo: el malcarado y desertor Capitán Starbuck.
Su búsqueda lleva a Athena en su Burbunave hasta la precipitada vida del alocado capitán a bordo de su veloz nave Starchaser, con la compañía del joven Roxey y el peludo Dággit. Juntos la pasarán escapando de un par de reinas piratas mientras avanzan hacia las peligrosas tierras de Gamoray al rescate de Apolo, entre disparos, duelos y aventuras de lo más ajetreadas.
Mientras tanto en Gomaray, el joven Apolo se abrirá paso entre las legiones Cylonicas junto a los presos Boomer y Jolly y el mismísimo Iblis, quién tiene un plan definitivo para derrotar al ejercito Cylonico.
Con este planteamiento Tony Lee nos presenta una aventura espacial repleta de acción y situaciones emocionantes, dónde una serie de valientes se enfrentarán a la proverbial rebelión de las máquinas para salvar a sus seres acérrimos y, de paso, a toda la raza humana.
Una narrativa ágil y clara que sin dar muchos rodeos nos ofrece una Battlestar Galactica similar al original pero al mismo tiempo refrescante, gracias a todo el vapor, los piratas y las tarjetas perforadas añadidas, en las cuales ha participado activamente el rediseño de la mano del gran Sergio Dávila.
Aneke por su parte se encarga del arte de todo el interior de este volúmen, aportando unos dibujos resultones que, sin embargo, se quedan bastante en la estacada al intentar plasmar los geniales diseños de Dávila.








