Recientemente la editorial Letrablanka ha lanzado una nueva línea dentro de su catálogo, la línea Mirai, enfocada en series manga que en lugar de editarse directamente en formato Tankobon llegarán de forma trimestral a las estanterías y con un tamaño ligeramente más grande que un manga pero más pequeño que un europeo. Una de las primeras obras en estrenar esta línea es Urara, serie de Ran y Kurohaine que vienen a hablarnos de una enfermedad y la forma en la que afecta a la gente que la sufre.
Como hemos comentado, el formato con el que se presenta este primer número es un volumen en rústica de tapa blanda y con solapas que tiene un tamaño de 17 x 24 cm, en cuyo interior pasamos a encontrar unas 80 páginas en blanco y negro. La serie estará compuesta por tres tomos y con periodicidad trimestral, cada uno de ellos a un precio de 5,50€
Urara Vol.1

Por suerte sí que acepta a alguien relativamente cerca, a Laura, una chica misteriosa y silenciosa a la que nadie ha visto sonreír nunca. En vista de que al menos hay alguien en la clase que parece relativamente amigable, Alex se pondrá como objetivo personal el hacer reír a la chica, aunque no tardará en descubrir que eso es algo casi imposible.
Y es que Laura aunque pueda parecer una chica normal, realmente sufre un trastorno que pocos conocen y que es el causante del difícil acercamiento del resto que la rodean. Una barrera difícil de superar.

En este caso se trata de la Alexitemia, un trastorno que la verdad no había escuchado hasta la lectura de este volumen, pero que según nos dice internet es "un trastorno que imposibilita a la persona detectar sus propias emociones y por lo tanto darle un nombre a la hora de expresarlas verbalmente"
Esto, aplicado a este manga quiere decir que estamos ante un personaje sin expresiones faciales, con aspecto de aburrido y poco empático, por lo que es difícil que nos caiga bien de buenas a primeras o que nos sintamos identificados con él. Pero no hay que echarse las manos a la cabeza, este personaje es el principal, pero quien conduce la historia es otro, por lo que aunque Laura tenga un trastorno, la acompañaremos en su proceso junto a Alex.

Lo cual también se debe a la estética mezcla de manga y cómic europeo que tanto caracteriza a los autores nuestros, capaces de aunar en sus viñetas lo mejor de los dos mundos y creando personajes atractivos, diferentes y sobretodo únicos, como lo es este primer número.
En conclusión podemos decir que estamos ante un primer número llamativo y diferente de una historia única, en la que la superación y la aceptación son el principal enfoque sobre el que gira el argumento. Por ahora Alex y su colega Gabi nos han sacado más de una sonrisa y esperamos que también se la lleguen a sacar a Laura.