Literatura: Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.

Timun Mas / Scyla lanzaba al mercado el pasado febrero la 36ª entrega de la aclamada saga de novelas de Warhammer 40.000 The Horus Heresy, una maravilla de 368 páginas en la que su autor, Chris Wraight continúa con el relato una de las legiones que habían permanecido casi por completo en el anonimato de la saga; la legión Astartes de los White Scars.

Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.

Timun Mas continúa con ello poniéndonos al día con la saga a una velocidad trepidante, una larga carrera por alcanzar todos los volúmenes que en este momento nos llevan de ventaja y poder ofrecérnoslos por fin en lengua castellana.


Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.
The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo
Esta novela se sitúa cuatro años después de los eventos narrado en CICATRICES, la entrega número 28 de la saga que venía protagonizada por los hasta entonces poco presentes Cicatrices Blancas (aka White Scars), desvelándonos un trasfondo de lo más suculento de la más exótica de las Legiones Astartes.

El encargado de este noble cometido fue Chris Wraight, quién una vez más regresa para brindarnos una novela sobre esta legión situándonos tras los sucesos allí narrados.

La V Legión ha estado librando en soledad una guerra desesperada y costosa contra el grueso de las legiones traidoras. Con tres legiones leales destrozadas desde Isstvan V, tres más atrapadas en Macragge y con los Puños Imperiales centrados por completo en la fortificación de la lejana Terra, solo ellos se interponen en el camino de las ambiciones de Horus. 

Han luchado bien, pero cada segundo que los traidores se han retrasado han sido comprados con sangre leal. Ahora, agotados por la guerra constante, luchan para cumplir el juramento del Khan de estar en Terra cuando se libre la batalla final ante las puertas del Emperador...

Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.
Cuatro años es bastante tiempo, y nos lanza directamente del inicio de la Herejía hasta casi el final de la campaña, lo que provoca que veamos una enorme cantidad de cambios, girando por completo la tortilla. Mientras en el final de Cicatrices se nos ofrecía un panorama esperanzador, lo que vemos aquí es una situación deprimente y devastadora. 

En este periodo, muchos de los personajes han ido cambiando, sobretodo a lo largo de historias cortas que hemos visto o veremos en compendios de relatos de la Herejía. Algunos de hecho, no han sobrevivido desde Cicatrices y el libro empieza con ellos muertos. Sin embargo, Wraight maneja la situación perfectamente empezando por los Hijos del Emperador, una de las legiones más corruptas hasta ahora.

El inicio de la novela, en el que se muestra a la legión y los eventos de la guerra desde sus ojos, no solo nos permite descubrir hasta que punto han llegado a caer desde lo que fueron antaño, si nos que nos permite ponernos al día con como las victorias de las Cicatrices Blancas han mantenido cuatro legiones traidoras a ralla, así como el precio que les ha costado a todos, resumiendo fácilmente como el lado elegido por los Cicatrices ha generado un enorme e inesperado impacto en los planes iniciales.

Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.

Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.
Esto propicia al verdadero principio de la novela, que es una derrota por parte de los leales que simplemente, duele. Ver lo duro que luchan, como su sacrificio es continuo solo para poder presionar al enemigo incluso cuando claramente están perdiendo al ser totalmente superados, provoca que el lector entienda automáticamente el precio que han estado pagando durante los últimos cuatro años.

Un principio detonante que cumple varias funciones además de ofrecer al lector las espectaculares acciones de abordaje a una flota, campeones en duelo y una invasión orbital masiva, ofreciendo una visión clara y actual de cada personaje principal y la opinión del autor sobre ellos. Muchas legiones tienden a cambiar dependiendo de quién las escriba, ya sea de manera importante o sutil, y Wraight no es diferente en este aspecto, especialmente cuando se trata de los Hijos del Emperador. 

El trabajo de Wraight aquí tiene un enfoque muy diferente, pero no es menos atractivo que los autores anteriores. 

Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.

Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.
Él los representa abrazando su corrupción, totalmente conscientes de ello y de la bendición del Caos incluso cuando pierden, pero conservando un profesionalismo fatalista impar que se centra en los mejores aspectos de su lado perfeccionista buscando la gloria. Es un cambio de ritmo bienvenido que incluso le permite al perdedor de Eidolon un desarrollo de personaje muy necesario. Lo mismo ocurre con Mortarion también, quién obtiene más desarrollo en un solo libro que lo que hemos visto en casi toda la Herejía.

Los cicatrices también reciben mucho cariño por parte del autor, especialmente cuando se trata de Shiban Khan, quien sirve como punto focal clave de la historia. Vemos principalmente cómo la guerra ha cambiado la legión a través de él, cuyo cuerpo es un testigo de todo lo sucedido. 

Si bien Yesugei regresa una vez más, el papel del bibliotecario jefe está presente en gran medida para ayudar a Arvida, el último leal de los Mil Hijos que sobrevivió a Prospero. Si bien esto no es malo, Arvida es claramente el personaje prominente de su trama, con su destino y lealtades en constante cuestionamiento, limitando a Yesugei a un papel de apoyo.

Aún así, el libro no es del todo perfecto, y como ocurre con muchos de los libros de Wraight, hay una larga espera durante el segundo acto. Como es habitual en el autor, nos ofrece una apertura alucinante que nos llega directa al corazón, pero cuando la historia avanza se torna muy tranquila en la parte central, e incluso lenta. Por otro lado, el conflicto que vimos en Cicatrices ha quedado relegado a prácticamente el olvido.  El mismo Jaghatai Khan también se muestra mucho más distante, recibiendo información del Primarca solo a través de terceros.

Aun así, este volumen es una lectura atractiva, que se centra en la guerra más allá de Ultramar, lo cual es todo un respiro últimamente, y ofrece otro paso más hacia el conflicto final en Terra...

LA TRADUCCIÓN
La responsabilidad de la traducción recae en Traducciones Imposibles S.L.

Su labor es impecable a lo largo de todo el libro, aunque como muchos ya sabéis, ahora Timun Mas se encuentra sujeta al criterio de Games Workshop, que en los últimos años ha establecido una serie de criterios muy estrictos sobre que términos deben y cuales no deben traducirse.

Básicamente esto afecta a casi todos los nombres propios de conceptos, tales como space marines en lugar de marines espaciales o warp en lugar de disformidad, algo que la editorial española se ha visto obligada a acatar.

LA EDICIÓN
Timun Mas nos ofrece este 36º volumen en el habitual formato, un rústica con solapas de 384 páginas en el ya clásico formato de 14 x 22,5 centímetros de lomo negro que guarda un enorme parecido de maquetación con la edición inglesa original y que respeta el formato ofrecido por el resto de la saga hasta ahora. En esta ocasión la portada llega protagonizada por una impresionante batalla entre los Cicatrices Blancas y las fuezas de Slaanesh, en una ilustración realizada como la inmensa mayoría de las presentadas en esta saga, por el artista Neil Roberts.

Reseña de "The Horus Heresy vol.36 - El Sendero del Cielo" de Chris Wraight.

Como ya remarcamos en anteriores reseñas, desde el volumen 21º Signus Prime y debido a los nuevos copyright y las órdenes de la propia Games Workshop, la saga pasa a llamarse The Horus Heresy.
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