Cómic: Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones

El 1 de septiembre de 1997 y bajo el por aquel entonces conocido sello de Wildstorm era lanzado el primer número de los doce grapas que darían forma a Divine Right: Las aventuras de Max Faraday, colección que vería su final en 1999.

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones

El sello Wildstorm es como muchos sabéis perteneciente a la editorial Image, que se formó durante los años noventa cuando toda una serie de autores decidieron salir por patas de Marvel y DC Comics y montarse su propio chiringuito con la intención de librarse de los negreros y hacerse ricos con sus creaciones. El problema es que quizá estos autores no tenían tanta inventiva, y sus productos terminaron siendo básicamente replicas malogradas de lo ya visto anteriormente, con prácticamente calcos de otros personajes y copias burdas de tramas ya mostradas.

Lo que parecía ir a ser una revolución comiquera se quedó a medias, y si bien surgieron montones de buenas historias que marcaron tendencia y que aun a día de hoy siguen ofreciendo mucho a sus lectores, otras se pegaron el tortazo nada más salir del candelero. Y aquí tenemos uno de esos ejemplos.

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones


Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones
Divine Right: Las aventuras de Max Faraday fue orquestada, escrita y dibujada principalmente por Jim Lee (uno de los principales artífices de dicho sello) junto a un buen montón de escuderos de calidad entre los que encontramos a Andy Hartnell, Dominick Cabalo y Scott Lobdell en los guiones y a Alex Garner, Carlos D'Anda, Jonathan Sibal, Mark Irwin, Richard Friend, Richard Bennett, Sal Regla, Scott Williams, Tom McWeeney echando un cable con los dibujos; todo un ejercito que hizo realidad esta miniserie.

ECC Ediciones nos la ofrece en un espectacular cartoné a todo color de 400 páginas en cuyo interior encontramos los doce números como tal, los especiales Divine Intervention: Gen13 y Divine Intervention: WildC.A.T.S, los prólogos Divine Right Preview y Divine Right 1⁄2, y un cierre espectacular repleto de diseños y bocetos de Jim Lee.

Pero, ¿de qué va el tema este de Divine Right?

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones
Nuestro protagonista responde al humilde nombre de Max Faraday (risas), un chico de veinte años que estudia informática en la universidad y trabaja a tiempo parcial como repartidor de pizzas, cuya vida se reduce a chatear con su cybernovia Susanna Chaste en la red. Unas tareas que claramente no justifican su físico atlético.

Un día tan aburrido como cualquier otro está vagueando en su casa con su absurdamente atlético amigo hacker Dev cuando este, por aquello de pasar el rato, se infiltra en las bases de datos del gobierno y se descarga en el ordenador la Ecuación de la Creación, que negligentemente había sido dejada allí durante una misión fallida de recuperación.

Tras la explosión Deus Ex Machina pertinente, de alguna manera la ecuación le da capacidades ilimitadas para alterar el espacio y el tiempo. Porque así es como funciona Internet, y de repente Max se convierte en el centro de atención de un montón de villanos que quieren recuperar este poder para su propio beneficio.

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones

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Pronto toda una serie de órdenes religiosas de dudosa moralidad, hordas de demonios y tipos metalizados bastante frikis comienzan a ir detrás de su cabeza, lo cual justifica la aparición de toda una serie de personajes ya conocidos del universo Wildstorm, como John Lynch, Christie Blaze y Caitlin Fairchild. Si, efectivamente, tenemos también nuestra ración de WildC.A.T.S. y Gen 13 en estas viñetas.

Junto a ellos, su hermana y su amigo Dev, Max Faraday debe partir en busca de su cybernovia, ya que en un momento de lucidez le pasó parte de dicha formula y los malos malosos la tienen en busca y captura. 

Toda una aventura a la que hacer frente mientras aun intenta dominar estos nuevos poderes que le superan a él y a todos los que le rodean.

Bajo esta premisa se nos propone una aventura que no ofrece nada diferente a lo habitualmente visto: un don nadie que por pura casualidad recibe un enorme poder del cual debe responsabilizarse.

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones
Pero eran los noventa, y aunque los puntos a tratar son los mismos, es inevitable imaginarse esta historia sin punk-rock californiano de fondo.

Aquí cualquiera hace un chiste sobrado mientras encañona a su enemigo. Hasta los demonios hacen chascarrillos mientras intentan comerse los higadillos de los héroes, y las féminas con gigantescas metralletas en cada mano hacen referencia a sus pechotes antes de reducir a los malos a fosfatina.

Nuestros protagonistas Max y Dev son estúpidamente guapos y musculoso, aun cuando habitualmente solo chatean mientras se rascan la panza, perdón, su perfecto abdomen six-pack.  Y cuando tienen que hablar de algo, solo pueden hablar con un "nena" delante, haciendo chistes sexuales a todo lo que se mueve y con la única preocupación de pillar cacho en la cabeza.

Aunque claro, con las tipas que dibuja Jim Lee delante, que esperabas.

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC EdicionesReseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones

Reseña de "Divine Right: Las aventuras de Max Faraday" - ECC Ediciones
Con todo esto, Jim Lee nos presenta una historia divertida que no pierde el tiempo en cosas como explicaciones o tener sentido, repleta de tías cañón y de preocupantes referencias religiosas. Que la cosa no esta mal vamos, pero siempre y cuando sepas dónde te estas metiendo. 

Eran los noventa, y todo era muy loco, con ese regusto a película de acción, en la que cualquier personaje podría ser modelo de Calvin Klein o Victoria's Secret sin importar su procedencia. 

Una mezcla con mucha violencia, muchos atuendos sexys y diálogos  que provocará algunas risas aunque ese no sea su propósito. Pero el dibujo... ah! el dibujo. 

Ya arriba mencionábamos a esas jamonas de Jim Lee, esas mujeres neumáticas tan icónicas del sello Wildstorm, pero no vienen solas. El arte es brillante y vivo, dinámico y con un estilo que, simplemente, definió toda una época y una generación de dibujantes.

Si buscas un cómic trascendental te has equivocado. Pero si lo que quieres es pasar un buen rato, seguramente lo encuentres en estas viñetas.
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